Lo primero que aprendí de mi madre, cuando empezaba a balbucear, era que en algún momento debía aprender a callar.

Lo segundo que aprendí, fue de mi hermana, quien me dijo siempre que por hablar mucho, alguien se llegaría a aburrir.

Lo triste es, que no me enseñó que ese alguien sería yo. 

Después del silencio

Te escribo directamente, porque quizás mi silencio ha sido en demasía tortuoso, porque no pude asimilar todo lo que estaba pasando. Puede ser que hoy estaba nublado, y me trajo la idea de un tiempo avanzado, que todo había acabado, que ya estaba mejor. Pero la verdad es que el tiempo se ha estancado en muchas cosas, en otras pareciera que se escapa. 

No soy infeliz, pero no voy a decir que estoy completa. He ido de a poco, he contado con ayuda directa de mi misma y de mis pocos amigos, se los agradezco montones. Y aunque ha pasado poco tiempo, he descubierto tanto que se ha vuelto abrumador. 

Y a fin de cuentas, puedo decir que avanzando lento, puedo vislumbrar mejor mis pasos. 

En otras palabras, sólo quería decir que estoy bien. 

Y que me puedo enamorar. 

Volver

Decía una canción de tango fusión "ya no duele el corazón, y esta noche ya no sopla el viento del dolor" Pero creo que no es así. El corazón ya no deja de doler, y se esconde de aquel viento para poder vivir. 

Cada mañana, cada tarde, subo al maldito tren. Y observo, miro a cada extremo para no encontrarme con él. Para no darle la cara a la vergüenza de haberme enamorado de tal inmadurez. 

"Pero te digo mi niña, con sinceridad, de como eras antes a como eres hoy, te prefiero hoy. Te ves bien, te ves concentrada en otras cosas, te veo sonreír." 

Quiero pensar que me equivoqué, pero que no fui un error. Y que todas mis profecías auto-cumplidas, respondían a la inseguridad de esa empresa, de ese viaje que duró quizás más de lo que debía. 

Quizás estuve ciega, pero no fue a propósito. Pensé que era el momento, pensé que debía mejorar, pero el orgullo me comía siempre las palabras, y dejaba sólo la intención. 

"Mereces a alguien que te quiera, que se preocupe por ti. Que sea maduro, porque ya no estás en el mismo lugar donde te encontramos. Llegará quien te quiera y no te deje por temor." 

Y aunque mucho dije que me volvería incapaz de amar, no es eso lo que he perdido. 
El asunto es, que no puedo volver a confiar.